UN PASEO PARA CONOCER EL MUNDO DE ESTOS SERES MARAVILLOSOS .....

octubre 11, 2008

Cómo actúan las velas

Esta acción podría resumirse en tres palabras: fuego, luz y fe. Cuando encendemos una vela, ponemos en marcha el fuego sagrado, capaz de transmutar la energía. Por su intermedio se aplica el poder adivinatorio que sacará a la luz los secretos que moran en las formas, en la llama, en el color. Por medio de este cromatismo correlativo, rescatamos un mundo de sabiduría, analizando el valor de los colores como esencia básica. Partimos desde el rojo, como la vibración más baja, que contemporiza con los sentidos físicos y los deseos mundanos, hasta llegar al violeta, que posee la más alta vibración, pues nos comunica con las fuerzas celestiales.
Todo vibra en el Universo. Esas pulsiones o vibraciones invisibles no pueden ser captadas por nuestros sentidos, pero sí por nuestro registro acásico o ancestral. Esta proyección es absorbida por nuestra fuerza de voluntad, que la canaliza a través de una poderosa masa de energía, que adquiere formas. Las llamas son formas en grado elevado. Estos conocimientos, sabiamente utilizados, son medios que sirven para lograr nuestros propósitos. La llama terrestre tiene su origen en las llamas celestes, siendo un arco iris de colores. La luz, el fuego y el color de las velas se combinan para alumbrarnos y darnos el sentido que buscamos. Los rituales se basan en la idea de iluminación: al encender una vela se establece una correspondencia entre su luz y la luz interior de quien la prende. Por eso, el ritual es una manifestación de lo que llevamos dentro, es una manera de acercarnos a elementos mágicos y poderosos para transformar nuestra vida, nuestra realidad. Poniendo en marcha el ritual de las velas, sacaremos al exterior tanta energía, bondad, fuerza o sabiduría como llevemos dentro. Por eso cada persona
vivirá esta experiencia en forma única, individual, propia e intransferible. Con la chispa encenderemos el fuego de nuestros pensamientos y deseos exclusivos. No dependemos de nadie, sólo de nosotros mismos. Es un ritual solitario y personal. (El mágico poder de las velas - Waldo Casal).

2 comentarios:

  1. Realmente es un ritual mágico y muy especial.

    Saludos,
    Mariana

    Gracias.

    PD. Me gustó leer este artículo.

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