UN PASEO PARA CONOCER EL MUNDO DE ESTOS SERES MARAVILLOSOS .....

abril 19, 2008

La filosofía hermética

"Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender". (El Kybalión).
Desde el antiguo Egipto han venido las enseñanzas fundamentales y secretas que tan fuertemente han influido en los sistemas filosóficos de todas las razas y de todos los pueblos, durante centurias enteras. Egipto, la patria de las pirámides y de la Esfinge, fue la cuna de la Sabiduría Secreta y las doctrinas místicas. Todas las naciones han sacado las suyas de sus doctrinas, La India, Persia, Caldea, Medea, China, Japón, Asiria, la antigua Grecia y Roma y otros países no menos importantes. Fue también en el antiguo Egipto donde vivieron los tan grandes adeptos y Maestros que nadie después ha sobrepasado y que rara vez han sido igualados en la centurias que han transcurrido desde los tiempos del Gran Hermes. Egipto fue la residencia de la Gran Logia de las fraternidades místicas. Por las puertas de su templo entraron todos los neófitos que, convertidos más tarde en adeptos y Maestros, se repartieron por todas partes, llevando consigo el precioso conocimiento que poseían y deseando hacer partícipe de él a todo aquel que estuviera preparado para recibirlo. Pero entre esos grandes maestros existió uno al que los demás proclamaron "el Maestro de los Maestros". Ese hombre vivió en Egipto en la más remota antigüedad y fue reconocido bajo el nombre de Hermes Trimegisto. Fue el padre de la sabiduría, el fundador de la astrología, el descubridor de la alquimia. Los detalles de su vida se han perdido para la historia. Después de haber transcurrido muchos años desde su muerte (la tradición afirma que vivió 300 años) los egipcios lo deificaron e hicieron de él uno de sus dioses, bajo el nombre de Toth. Años después, los griegos hicieron también de él otro de sus dioses y lo llamaron "Hermes, el dios de la sabiduría". Tanto los griegos como los egipcios reverenciaron su memoria durante centurias enteras, denominándole el "inspirado de los dioses" y sumándole su antiguo nombre "TrimegistoTrimegisto" que significaba "tres veces grande". Todos estos antiguos países lo adoraron y su nombre era sinónimo de "fuente de sabiduría". (El kybalión).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario