UN PASEO PARA CONOCER EL MUNDO DE ESTOS SERES MARAVILLOSOS .....

diciembre 19, 2010

Ah, Europa!

Zeus se deslumbró por Europa un día en que ella jugaba alegremente con sus amiguitas en las playas de Tiro, donde reinaba su padre Agenor. Entonces el dios se transformó en un hermoso toro blanco, cuyos cuernos brillantes tenían la figura de una gran luna creciente. El toro se aproximó a la playa y se echó cerca de donde estaba la joven que amaba.
Al principio, como pasa siempre, Europa se asustó. Pero luego encontró simpático a aquel toro blanco y se puso a acariciarle el lomo. Por cierto Zeus, comenzó a inflamársele el corazón allí mismo, en la forma de un robusto torito, pero se aguantó un poco a que llegara el momento propicio. Entonces la joven se entusiasmó con la mansedumbre del animal y como parte de las bromas de sus compañeras, se sentó en el lomo. El momento había llegado para el toro, es decir para Zeus. Se lanzó raudamente hacia el mar, con la joven a cuestas, mientras ésta gritaba y gritaba, un poco por la sorpresa y otro poco, a cuenta de lo que en breve viviría. Como el toro corría por el agua a gran velocidad, Europa no tuvo más remedio que aferrarse como pudo a los cuernos de su raptor, hecho que inflamó aún mas al dios que estaba dentro. Y el toro y la doncella se alejaron.
Como le había sucedido a Ío, un antepasado de la muchacha, Europa paseó por parte del mundo conocido y no tardó mucho tiempo en sopesar los beneficios del caso: a la muchacha le comenzó a gustar la aventurita. Y así, el toro y la doncella llegaron a Creta. Y en esa isla, justo debajo de los plátanos que crecen cerca de una fuente, el toro, vuelto a la figura de Zeus, amó a Europa, que quedó encantada y agradecida.
Tan encantada y agradecida quedó la joven, que no regresó más a su país natal y en cambio le dio a Zeus tres robustos hijos: Minos, Sarpedón y Radamantis. Pero, como es de esperar, Zeus no podía hacerse cargo de los chicos, entonces casó a la muchacha amante con un mortal, Asterión, el rey de Creta, quien crió a los muchachos y pasó por padre de ellos.
Cuando Europa murió, Zeus, en agradecimiento, la colocó en el cielo en forma de toro y por eso ella mira al mundo desde allí como la constelación del Toro o Tauro. (Ariel Pytrell)

2 comentarios:

  1. Wao!! Estoy por creer que tienes una fuente mágica que te dona estos fabulosos relatos!

    Un Besito Marino

    ResponderEliminar
  2. Puedo asegurarte que cuando me llega un libro a mis manos, lo primero que pienso es en el momento de publicar esos temas en el blog.
    El hecho de compartir con todos los temas que me gustan, es algo que me hace muy feliz... y si además agradan, mejor...!!!! Besos y gracias por todos tus comentarios....

    ResponderEliminar